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Pablo Penadés: La aventura americana de un joven urbanista

Pablo Penadés: La aventura americana de un joven urbanista

Tras acabar sus estudios en el Colegio, Pablo Penadés (XXXIII) estudió Arquitectura en la Universidad de Navarra donde se impregnó de la necesidad de seguir formándose para coger nuevos modelos e ideas sobre cómo entender y desarrollar proyectos de arquitectura y diseño urbano.

Realizó prácticas en Pekín y, desde hace dos años, cursa un máster en urbanismo en la University of Illinois donde ha trabajado en uno de los mejores estudios de Diseño Urbano de Chicago (Ginkgo Planning & Design, Inc.) y en el departamento de urbanismo del ayuntamiento de Chicago. La aventura americana de Pablo, propiciada por el entusiasmo y ayuda materna, tiene visos de permanecer más de un lustro. “En principio tengo pensado conseguir trabajo al acabar el máster en mayo, pero sólo durante unos pocos años. No creo que me quede aquí mucho más. Aunque no lo parezca, la vida americana es dura”, confiesa. El exceso de individualismo hace que allí las relaciones personales sean muy correctas “pero frías y distantes”. Pese a todo, nuestro exalumno hace gala del carácter expansivo propio de nuestra tierra.  “Me gusta disfrutar con mis amigos y probar todas las hamburguesas posibles. No he localizado alumni en Chicago pero cerca de mi casa hay un restaurante español llamado Black Bull donde el chef es valenciano de los pies a la cabeza y consigue hasta el conejo y el azafrán para cocinar buenas paellas”.

Pablo destila pasión por la arquitectura. Aunque cursa el “Master in Urban Planning and Policy”, el verdadero motivo de su estancia en Chicago es “descubrir todas las estrategias de los americanos que siempre se consiguen hacer con todo. Mi intención es descubrir nuevos modos de entender la ciudad y sus espacios públicos y, por extensión, su relación con la arquitectura, en un mundo contemporáneo en el que las ciudades crecen a ritmo vertiginoso”. Alaba la formación moral recibida en el colegio que le ha permitido apreciar las cosas que de verdad son importantes. “Pero en la Universidad de Navarra me formaron tan bien que llegué a comprender que un buen edificio no puede funcionar si no encaja con los espacios públicos que lo rodean. Todo arquitecto debería familiarizarse con los aspectos económicos   políticos, sociológicos, de transporte, etc. que envuelven los problemas de la ciudad, para tener un entendimiento global. Así es como se considera el urbanismo en EEUU, no tanto como una herramienta de diseño espacial, sino más bien como una estrategia interdisciplinar para resolver problemas específicos de la ciudad. Esto es lo que me atrajo a aventurarme hasta aquí y que no encontraba en Europa”.

Pese a su juventud, sus estancias lejos de casa le han permitido afianzarse en una firme y última convicción: “nada hay comparable con la comida, el mar y la gente cariñosa de Valencia”.